Con impulso renovador, Aída Pulenta –Presidenta de Bodegas Bórbore-, junto a sus hijos -Gail, Daniela, Carolina y Andrés- fueron aportando a la compañía conocimientos cada uno desde su actividad profesional. Así, la familia, ha incorporado tecnología, buscando siempre enriquecer la calidad de sus productos desde la etapa inicial en los viñedos, pasando por la cuidadosa elaboración y fraccionamiento, hasta llegar a la etapa de comercialización.

Apostando a una vitivinicultura de vanguardia, se establecieron nuevos planes de inversión y desarrollo para los próximos años.

La labor en equipo de ingenieros agrónomos, enólogos, capataces y la cuidadosa atención personal de sus dueños, permitió conjugar experiencia con juventud y dinamismo, para coordinar tareas y consolidar la empresa.